La vivienda fue alcanzada por el desborde del agua que ingresó desde distintos puntos de la calle. No lograron rescatar electrodomésticos, ropa, camas ni elementos personales. Este jueves, con el agua ya baja, la familia intentaba entre los escombros recuperar algo, aunque la pérdida fue total.

El hombre contó que se encontraban en la casa de un familiar cuando ocurrió el temporal y que al regresar solo pudieron ver cómo la vivienda se derrumbaba. “Hace 25 años que vivimos acá. Siempre fue una zona complicada, pero nunca pasó algo así. De a poco fui levantando la casa con sacrificio”, expresó.
La familia quedó momentáneamente alojada en casas de familiares, a la espera de alguna solución habitacional. “Hoy estamos en la nada. No sabemos a dónde vamos a ir. Tendremos que esperar”, señaló Palomo, quien trabaja en el sector rural, en el tabaco.
Desde el entorno familiar también expresaron su malestar por la falta de asistencia inmediata. Pamela Domínguez, sobrina de Néstor, aseguró que “nadie pudo rescatar nada porque las paredes se caían” y que la ayuda llegó recién cuando el agua bajó. “Fue una desgracia con suerte, porque no estaban en la casa”, afirmó.


