La Municipalidad finalizó la renovación integral de la plaza, que este domingo, en el Día del Niño, estrenaron cientos de chicos y familias. El espacio suma nuevos juegos infantiles, un playón deportivo, sector gastronómico, mejoras de accesibilidad, nueva forestación y sectores pensados para disfrutar y encontrarse.
La Plaza Evita tuvo este domingo un protagonista indiscutido: los chicos. En el Día del Niño, el renovado espacio verde se convirtió en escenario de una postal bastante más analógica que la de cualquier otra jornada. Hubo celulares, claro, pero por un rato quedaron en segundo plano frente a las carreras, los juegos y los primeros recorridos sobre patines nuevos.

Algunos llegaron con juguetes bajo el brazo; otros, simplemente con ganas de correr. También estuvieron los que estrenaron bicicleta o patines y los que se apropiaron de los juegos infantiles mientras sus padres seguían cada movimiento desde unos metros de distancia.
La jornada sirvió además para mostrar el resultado de las obras de puesta en valor ejecutadas por la Municipalidad de Salta en la plaza. Los trabajos incluyeron la reconstrucción de las caminerías existentes y la ejecución de nuevos recorridos, además de intervenciones en distintos sectores para mejorar las condiciones de uso del espacio.
Juegos para correr, trepar y quedarse un rato más
Uno de los sectores que concentró mayor movimiento fue el destinado a los juegos infantiles. El área fue equipada con una baranda perimetral para reforzar la seguridad y cuenta ahora con piso de caucho. Además, se recuperaron y reubicaron juegos que ya formaban parte de la plaza.
La renovación incorporó también sectores con mesas de ajedrez y juegos de living, pensados para otras formas de encuentro y entretenimiento. Se recuperaron y reubicaron bancos y se instalaron bebederos, mientras que quienes prefieren la actividad física cuentan ahora con un sector de juegos de calistenia y un bicicletero.

La propuesta se completa con un playón deportivo equipado con parapelotas. Así, la plaza suma alternativas para distintas edades y permite que el espacio no quede limitado a una visita rápida a los juegos infantiles.
En tiempos en los que buena parte del entretenimiento infantil pasa por una pantalla, la imagen de chicos corriendo de un lado al otro, probando un juego nuevo o aprendiendo a mantener el equilibrio sobre patines resulta casi una pequeña rareza. La plaza, esta vez, ofreció una excusa sencilla: apagar un rato el dispositivo y salir a jugar.
Más verde, luz y accesibilidad
La intervención también alcanzó la infraestructura general de la plaza. Se colocaron nuevas luminarias y reflectores sobre las existentes, con el objetivo de mejorar la iluminación de los distintos sectores durante la noche.
La forestación fue acompañada por la incorporación de sistemas de riego por aspersión y por goteo. También se construyeron nuevos vados para mejorar la accesibilidad y se instalaron barandas y bancos en el sector del pasaje Tineo.
Las mejoras apuntaron así a resolver cuestiones que van más allá de lo estético: circulación, accesibilidad, iluminación, descanso y condiciones de uso para quienes concurren habitualmente al espacio.
Sector gastronómico renovado
La intervención incluyó además la puesta en valor del sector gastronómico de la plaza. Los locales que funcionan allí fueron renovados y cuentan con nueva infraestructura, en una mejora que busca acompañar la recuperación integral del espacio.

Actualmente, dos de los locales ya están listos y en los próximos días se prevé la incorporación del tercero. El sector cuenta además con un nuevo núcleo sanitario, sumando servicios para quienes concurren a la plaza y para quienes utilizan los espacios gastronómicos.
La renovación permite así recuperar una zona que forma parte de la dinámica cotidiana de la Plaza Evita, ahora integrada a un espacio con nuevos juegos, caminerías, iluminación, sectores deportivos y áreas de descanso.


