El partido sirvió para que el entrenador Rodolfo Arruabarrena continúe ajustando detalles de cara al inicio del torneo Clausura y a los próximos compromisos internacionales. Además, el conjunto de La Boca se llevó el cariño de cerca de 15 mil personas que dijeron presente en el mundialista salteño. El técnico del Xeneize habló de un plantel con calidad pero con ajustes pendientes, adelantó su perfil de conducción y marcó las líneas de trabajo para el semestre que se avecina.
El 1-0 ante el conjunto brasileño en el estadio Padre Ernesto Martearena, en el marco del denominado Desafío de Invierno, fue el primer partido televisado y con público del segundo ciclo del Vasco al frente del equipo de La Ribera. Tras veinte días de pretemporada, el técnico evaluó el estado físico del plantel como positivo y reconoció que el amistoso ante un rival competitivo sirvió para tomar nota de lo que funciona y de lo que todavía no.
Salta volvió a convertirse en el centro de la escena futbolística este miércoles: se jugó el «Desafío de Invierno» entre Boca Juniors y Athletico Paranaense de Brasil en el estadio Padre Ernesto Martearena y el xeneize ganó 1 a 0 con un golazo de Lautaro Blanco, mientras que el rival terminó con 10 por la expulsión de su arquero Santos. Fue el estreno, en su segundo ciclo, de Rodolfo Arruabarrena como entrenador del equipo argentino.
Esa idea tiene dos pilares. En la fase defensiva, Arruabarrena quiere que la presión sea un arma cuando el equipo no tiene la pelota. En la fase ofensiva, la exigencia apunta a animarse a jugar más. “Hay calidad para lograr que se demuestren estas características en la cancha y conseguir que el hincha se sienta identificado”, señaló el técnico, quien confía en los jugadores que tiene a disposición.
